miércoles, 7 de mayo de 2008

METODO POR DESCUBRIMIENTO GUIADO


METODO DEL DESCUBRIMIENTO GUIADO


Dentro de los estilos de enseñanza, el descubrimiento guiado es el primero que va a implicar cognitivamente al alumno, constituyendo, por tanto, un paso superior a su motricidad.
En los estilos anteriores el alumno se conformaba con realizar un mínimo esfuerzo cognitivo para desarrollar los objetivos propuestos, ya que lo más importante era la implicación motriz.
Con este estilo nos adentramos en un nuevo campo, tanto para el profesor como para el alumno, pues los roles sufren una variación respecto a los anteriores estilos de enseñanza.
La esencia de este estilo es una relación particular entre el profesor y el alumno. El primero plantea una serie de problemas en las tareas que se están ejecutando para que el segundo las resuelva. El profesor debe esperar las respuestas y no intervenir, salvo en casos necesarios y sólo para dar sugerencias, jamás da la respuesta, y una vez obtenida ésta del alumno, la refuerza.
Lo más importante es que la actividad principal la realiza el alumno, es él quien descubre, el profesor le guía mediante múltiples preguntas de carácter intermedio bien formuladas que sirven, empleando términos de Bruner (1988) de “andamios”, “prótesis” en los que se pueda apoyar para avanzar en el proceso de adquisición de los contenidos de educación física.
En definitiva, este estilo es un paso para conseguir el fin deseado: que el alumno posea una capacidad de reacción ante una serie de estímulos nuevos.

1. Condiciones

Muska Mosston (1978:156) plantea esta pregunta: ¿Qué clase de cosas pueden descubrir las personas? Estas son sus respuestas:

- Hechos (en cualquier materia)
- Ideas y conceptos
- Relaciones (semejanzas y desemejanzas)
- Principios (reglas gobernantes)
- Orden o sistema.
- Una actividad física particular (un movimiento)
- ¿Cómo?
- ¿Por qué?
- Límites (cantidad de actividad, velocidad, etc.)
- ¿Cómo descubrir?

En la práctica, una de las aplicaciones más relevantes es la teoría de Festinger que propone la utilización de perturbaciones (disonancias) que irriten la función cognoscitiva con el objeto de crear la necesidad de buscar soluciones, y que sólo la búsqueda de soluciones eliminará las perturbaciones; así el equilibrio cognitivo quedará reestablecido.
La disonancia induce al alumno a investigar y ésta lleva al descubrimiento.

El estilo sigue estos tres pasos:

Disonancia cognitiva - Investigación – Descubrimiento

La disonancia induce al alumno al proceso de investigación, refleja la necesidad de buscar una respuesta y una solución. Investigar lleva, a su vez, al descubrimiento. En general no se comienza a indagar a no ser que se necesite descubrir algo. Esta necesidad de averiguación se crea, impulsa y estimula en razón de esa insatisfacción mental que fuerza a concentrarse en el problema correspondiente, y así mismo despierta la posibilidad del descubrimiento.
Cuando estas tres fases del proceso cognitivo funcionan, el alumno cruza la “barrera cognitiva”.
Estos diferentes modelos, según J.Famose (1992:173), de los estudios del aprendizaje tienen puntos comunes. Durante la primera etapa, el practicante elabora una configuración motora general que permite resolver el problema motor planteado. Esta fase se concibe esencialmente de naturaleza cognitiva. La última etapa del aprendizaje es una fase de automatización cuyo carácter es más motor.
De lo expuesto se concluye que, el aprendizaje de una habilidad motora puede definirse como una integración y como un ordenamiento de subtareas, ya que muchas de ellas se transfieren a partir de actividades aprendidas anteriormente. Por eso la secuenciación del proceso de aprendizaje es la clave en la adquisición de nuevas habilidades motrices.
Y será, por tanto, necesario demorarse, primero en el tipo de normas, para aventurarse después en una guía que las fundamente. De este modo se crearán los pilares que sustentan la clase práctica que desarrollaremos.